Dos preguntas se repiten en casi todas las conversaciones con empresas: hacia dónde va la economía y cómo está cambiando el trabajo, sobre todo para las nuevas generaciones. En un contact center se cruzan todos los días. Compartimos algunas ideas que escuchamos de dos especialistas en el 12.º Coloquio ASARCOB, en el que participamos.
Una economía que se ordena, pero con poco margen
Esteban Domecq, de Invecq Consultora Económica, presentó "Transitando el trilema 2026/27". Su diagnóstico: la macro se fue ordenando, con superávit fiscal primario por tercer año consecutivo, una inflación muy lejos de los picos de 2023 y un Banco Central que volvió a acumular reservas.
Pero todavía quedan condicionantes. Con un año electoral en 2027 y poco margen de maniobra, las proyecciones mostraron una inflación que sigue siendo elevada y un crecimiento moderado, con sectores que avanzan a velocidades muy distintas. Para las empresas, el mensaje fue claro: no hay recetas únicas. Hay que afianzar la estabilidad, gestionar la transición sectorial y desarrollar ventajas competitivas propias.
El trabajo cambia más rápido de lo que parece
Patricia Jebsen, especialista en liderazgo, habló de "Los jóvenes y el mundo del trabajo" con datos que invitan a pensar. Según el Foro Económico Mundial, el 44% de las habilidades clave de los trabajadores va a cambiar en los próximos cinco años. Por el lado de las nuevas generaciones, el 73% de la Generación Z elige trabajos con un propósito claro y el 76% se va de una empresa si no ve oportunidades reales de desarrollo en el primer año.
A eso se suma la inteligencia artificial: dos de cada tres argentinos ya la usan, por encima del promedio mundial.
La IA no reemplaza todo: cambia en qué ponemos el tiempo
Patricia propuso un marco simple, el de los tres cubos. En el primero están las tareas que la IA puede hacer sola, las repetitivas y basadas en reglas. En el segundo, las que se resuelven mejor entre una persona y la IA, porque requieren criterio y contexto. En el tercero, lo exclusivamente humano: la inteligencia emocional, la creatividad, el liderazgo y el juicio ético.
El objetivo no es eliminar el primer cubo, sino trasladar cada vez más tiempo hacia los otros dos. Y para eso, cinco habilidades: curiosidad, coraje, compasión, creatividad y comunicación. Una frase resumió todo: no va a sobrevivir el que más sabe, sino el que mejor aprende.
Cómo lo vivimos en GSA BPO
En nuestra operación vemos lo mismo todos los días. La tecnología automatiza lo repetitivo y libera a los equipos para escuchar, empatizar y resolver lo que de verdad importa. Y el desafío de trabajar con equipos de distintas generaciones se resuelve con propósito, desarrollo real y comunicación clara.
Participar de los encuentros del sector nos permite llevar nuevos conocimientos a nuestros clientes y a cada una de nuestras operaciones. Porque en un contexto que cambia tan rápido, lo que no cambia es que cada contacto cuenta.
Las personas siguen en el centro de la transformación, y los encuentros del sector son una de las mejores formas de seguir aprendiendo juntos.



